lunes, 12 de enero de 2015

EL Libro Rojo de Jung...

"Nadie entiende esto, solo algunos poetas, solo ellos me comprenderán...” "La imagen de Dios arroja una sombra que es tan grande como él mismo. El supremo espíritu es grande y pequeño; vasto como el cosmos y tan minúsculo como las células de un cuerpo vivo. El espíritu de mi tiempo que anidaba en mí deseaba conocer la grandeza y extensión del supremo conocimiento, pero no su pequeñez. Lo más profundo del ser, no obstante, venció esta arrogancia y tuve que aceptar lo insignificante para salvar lo inmortal en mí. Eso me consumió interiormente ya que era despreciable y antiheroico. Era incluso ridículo y repulsivo. Pero algo me atenazaba desde esas profundidades del ser, obligándome a beber la más amarga de las pócimas. El espíritu de mi tiempo me tentó con la idea de que todo esto pertenece a las sombras de la Divinidad. Lo cual hubiera constituído una peligrosa decepción ya que la sombra es un sin-sentido. Pero lo pequeño, limitado y banal no es un sin-sentido sino una de las dos esencias del Altísimo." ................................................................................................... "Pero el espíritu de mi tiempo avanzó y dejó caer enfrente de mí enormes volúmenes que contenían todo mi conocimiento. Sus páginas estaban hechas de mineral, y un estilete de acero había grabado palabras inexorables in ellos, y señalando esas palabras inexorables me habló y dijo: “Toda esta palabrería, todo esto es una locura” Es cierto, es cierto, todo lo que digo está compuesto de grandilocuencia e intoxicación, es la fealdad de la locura.
(texto e imagen de la web)