..."La filosofía ha reflexionado sobre lo festivo y las fiestas en general. El corpus que nos permite delinear un pensamiento filosófico siempre oscila entre dos grandes y posibles ámbitos: por un lado, la festividad y el vino o el banquete, y, por otro lado, la festividad y lo orgiástico, lo erótico, improductivo. Como se puede intuir es Nietzsche –desde su prioridad del instinto y la pulsión– quien habla de la “fiesta de la existencia” en Más allá del bien y del mal (1886). Algo que también se puede entreverar en la “ciencia alegre o jovial”. Precisamente, esa jovialidad de la ciencia –es decir, filosofía– no puede desprenderse de cierta voz trágica que toda filosofía celebrante pone en primer lugar: la conciencia de nuestra mortalidad." (Diego Luis Fernandez, fragmento... articulo de Revista Ñ)
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